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lunes, 12 de febrero de 2018

A la carga con las vacunas (IV): el enemigo en casa.

Janos Slynt, enemigo declarado
del Lord Comandante. Fuente.
Cuando se habla de vacunas, al final el tema desemboca, voluntaria o involuntariamente, en (y permitidme la licencia) los despojos antivacunas. Aún a riesgo de ser irrespetuoso con los despojos, mantendré este tono frente a ellos. Son el enemigo.

En el capítulo anterior, que dediqué a los adyuvantes que llevan las vacunas, ya desmonté alguna de sus fantasías y sus barrabasadas, pero quedan por comentar y desmontar de forma más concreta las chorradas que se inventan para vender el miedo como arma que les ayude a conseguir adeptos a su causa. Da igual que sea Pepito Pérez, que ha leído en internet alguna página imbécil apoyando a algún criminal, o que sea algún medicastro que se ha ciscado en toda su profesión: todos son culpables de que el antivacunismo o el movimiento antivacunas o como queráis llamarlo coja fuerza. En nuestro país, afortunadamente, parece que es anecdótico aún. Pero con casos como el del niño de Olot que murió de difteria y la epidemia de sarampión que recorre Europa, va siendo hora de que pongamos por escrito los delirios de estos Janos Slynt de la vida.

lunes, 29 de enero de 2018

A la carga con las vacunas (III): Queridos maestres

Samwell Tarly en Antigua, lugar donde se forman los maestres
Fuente.
Terminamos nuestro anterior capítulo hablando de vacunas inactivadas. Retomando aquella última mención a las mismas, nos encontramos comentando la necesidad de usar sustancias que potencien la capacidad de los antígenos de estas vacunas de provocar una respuesta adecuada del sistema inmunitario. Así que va siendo hora de hablar de estas sustancias. Os estoy hablando de los adyuvantes, a los que podríamos comparar con los maestres de Poniente: hombres que son capaces de hallar una respuesta que ayude a otros (en este caso, nuestros vigilantes del Muro) una forma de vencer más fácil y más rápido a los enemigos que nos ataquen.

Estos adyuvantes, como veremos en este capítulo, sirven para aumentar la capacidad inmunogénica (es decir, de generar una respuesta inmunitaria adecuada) de la vacuna. Y dejaremos para el último capítulo las críticas que hay frente a estos (y otras más) de esos desechos humanos que son los antivacunas (y no, no pienso cambiar esta apreciación; ya he sido correcto de más con ellos).

domingo, 21 de enero de 2018

A la carga con las vacunas (II): Instrucción de combate.

Volvemos al escabroso mundo de la inmunidad adquirida. Ya vimos en el artículo anterior cómo funciona la inmunidad adquirida. Resumiendo mucho, las células T reconocen un antígeno y activan a células efectoras que reconocen ese mismo antígeno para atacarlo. Da igual si el antígeno está en células propias o en elementos ajenos, la orden es la misma: neutralizar la amenaza. Son las células TH las que coordinan todo el ataque, eso sí, con la ayuda de las células presentadoras de antígenos, que son las que avisan de qué y cómo está actuando.

Pero esto plantea un nuevo problema. Dependiendo de qué y cómo actúe, incluso de dónde, el sistema inmunitario debe plantear una estrategia distinta para eliminar al invasor. Así que no vale cualquier forma de hacer las cosas. Por eso existen distintos tipos de vacunas. Vamos a verlas.

lunes, 15 de enero de 2018

A la carga con las vacunas (I): Inmunidad adquirida y tipos celulares

Diseño "Vaccines work" de mi tienda en
latostadora.com
Es agradable volver después de tanto tiempo. Lo digo en serio. Me vais a disculpar mi ausencia, mi dilatada ausencia. Pero ha sido por un bueno motivo. Hoy vuelvo a escribir, a medias obligado por mi cambio de vida, a medias por recuperar el gusto a esto de la divulgación. También lo hago a la luz de las declaraciones acerca del tema de la vacunación por parte de algunos individuos que hemos tenido que soportar en los medios de comunicación durante los últimos meses. Todos sabéis de quién hablo y no merece que se le mencione más. El caso es que ha logrado que su voz llegue y cale en ciertos sectores de la población y es algo que no podemos permitir. Es más, crea un miedo que es infundado y que no tiene sentido alguno.

Por eso hoy me meto en este charco que es explicar qué es y cómo funciona una vacuna. Mucha gente sabe que es algo que protege frente a un patógeno. Pero, ¿cómo lo hace? ¿Cómo actúa? ¿Cómo nos defiende frente a esa agresión externa? Pues para empezar a entenderlo, tenemos que hablar de lo que es la inmunidad adquirida. Ya os hablé de ella brevemente en otro capítulo del blog. Así que vamos a recuperarla y a definirla de mejor forma y con mayor profundidad. No os preocupéis, intentaré hacerlo lo más sencillo posible.

lunes, 16 de noviembre de 2015

Cuando la pseudociencia entra por la puerta...

Vista aérea de Segovia
Segovia, una de las ciudades más hermosas de España
Estamos en esa época del año en que los charlatanes florecen, maduran y salen de gira a predicar sus evangelios luminosos, bienintencionados y chachis, llevando a todos un mundo de luz, color y buen rollo. 

A todos no. A los que nos damos cuenta de sus chaladuras y sus memeces lo único que nos trae es una mala hostia de cojones, y perdónenme el exabrupto. Esto es así ya de base, porque que estos señores, que ponen en serio riesgo la salud de quienes puedan llegar a escucharlos son capaces de hacer hervir la sangre a quienes les escuchamos hacer afirmaciones que atentan directamente contra el bienestar y la salud de gente que, en su desesperación, se agarran a cualquier clavo ardiendo que les muestre un rayito de esperanza, por mínimo que sea. Pero cuando además van a un sitio al que amas, como es en mi caso Segovia, la sangre te hierve mucho más.

Que alguien invite a un charlatán a soltar mierda a su casa me parece grave. Pero cuando lo hace con la colaboración de una institución pública, como es el IES Andrés Laguna, de Segovia, es más grave aún.

lunes, 15 de junio de 2015

Con la Iglesia hemos topado

Si alguno espera que hable de creacionismo, puede ir sentándose. De momento, no tengo ninguna intención de hablar de semejante despropósito, aunque podemos llegar a un acuerdo. No, hoy voy a hablaros de una monja. No, tampoco es sor Lucía Caram, que seguro que también tiene lo suyo, pero al menos tiene la decencia de callárselo (no sé si por vergüenza o por honestidad; desearía que fuera lo segundo, pero quién sabe). Así que, por eliminación sólo puede ser ella. Efectivamente. Voy a hablaros de sor Teresa Forcades. Sí, seguro que sabéis quién es. Se hizo bastante famosa a la hora de protestar por la vacuna de la gripe A diciendo memeces. Si pensabáis que se había callado, estáis muy equivocados. Y no ha hablado sólo de vacunas, no. También va por ahí diciendo chorradas sobre el MMS. Vamos allá.

lunes, 8 de junio de 2015

A vueltas con el periodismo gilipollas

Desde hace algún tiempo, en internet se ha tomado conciencia de una cuarta ley de la termodinámica, de un principio científico que había pasado desapercibido hasta ahora. Es un principio muy sencillo, algo de lo que parece fácil darse cuenta. El problema ha residido en que el avance científico en los últimos dos siglos ha sido tan vertiginoso, que hasta que no han pasado un par de generaciones viviendo en la comodidad de su saloncito, con su estómago lleno, su cabeza cubierta y su culo caliente, todo esto no ha eclosionado y no ha salido a la luz. El principio, que se llama principio de Brandolini, lo podéis encontrar junto a estas líneas. Y esta semana hemos vivido un ejemplo muy claro de este principio con el caso del niño con difteria en Olot. Sí, mucho tienen que ver los antivacunas, a los que ya les hemos dado lo suyo. Pero de lo que venimos a hablar aquí no es de ellos, quienes ya están engañados y poco podemos hacer excepto darles en los morros con los datos. Sino de algo que, a nosotros, nos parece mucho más grave.

lunes, 27 de abril de 2015

Antivacunas: un peligro

A raíz de una discusión en Facebook, esta semana he cambiado el tema del que iba a hablar en el blog. Así que dejaremos el tema de que los científicos no somos ONGs para más adelante y vamos a centrarnos sobre el peligro que supone un colectivo que, amparándose en un artículo falseado de un medicastro, publicado en The Lancet en 1998, han creado una especie de culto anticientífico que no atiende ni a razones ni a realidades. A eso y gracias a la publicación, esta semana, de un artículo que da carpetazo a las pretensiones de los antivacunas y que demuestra, de una vez por todas (otra vez), que las vacunas no provocan autismo